La piel sensible reacciona con facilidad a factores externos como el frío, el calor o ciertos cosméticos.
Recomendaciones:
– Limpiadores suaves sin perfumes
– Evitar exfoliaciones agresivas
– Hidratación calmante
– Protección solar diaria
El objetivo es reforzar la barrera cutánea y mejorar la tolerancia.




